miércoles, 28 de enero de 2015

El ilusionista. Todo lo que van a leer ahora es producto de su imaginación.

Hoy hablaremos de una cinta que vivió y vivirá siempre a la sombra de "El truco final" de Nolan. No deja de sorprenderme la habilidad que tienen en Hollywood para estrenar películas sobre temáticas idénticas o similares en el mismo año, llevando a alguna cinéfila que conozco, y seguramente a muchos que no conozco, a confundirlas o a decir eso de "Esta es la buena".
No voy a entrar en polémicas de cual es mejor o peor, aunque es posible que la de Nolan esté por encima y sea más fácil de digerir para el gran público que "El ilusionista". Pero lo que si opino es que aparte de estar centradas en magos o en la magia, usan maneras muy diferentes para contarnos las cosas. "El truco final" es un thriller al uso mientras que esta de la que hoy os hablo tiene una curiosa mezcla que, al menos para mi, funciona bastante bien.
Expliquemos eso un poco ¿no? Neil Burger, director y guionista, nos cuenta una historia de amor en tres actos. El primero en forma de cuento, donde conocemos a los que serán protagonistas de la historia de amor en su niñez; el segundo en una época ya adulta y donde el romance empieza a mezclarse con ciertas notas de thriller; y el tercero, thriller puro donde, sin giros de tuerca inverosímiles y sin grandes sorpresas se nos va desenmarañando la madeja.
Se trata de una película pausada, pero que no hace pensar tanto al espectador como pudiera parecer o como si hace "El truco final". Porque Burger se centra en el romance y todo lo demás solo sirve para adornar eso y diferenciarse un poco de una historia tantas veces contada pero que funciona mejor que en la recientemente vista en el Motel, "Un amor entre dos mundos". De amores imposibles ya sabemos tanto que ser original es si cabe aun más difícil que en muchos otros temas o géneros.
El por qué aquí la cosa funciona mejor es fácil de entender. Edward Norton y Jessica Biel no solo son mejores intérpretes que los protagonistas de la mencionada cinta, sino que además tienen una química que se nota desde que sus personajes se ven por primera vez sobre el escenario. La actuación de Norton no es evidentemente la mejor de su carrera, pero sin duda demuestra que es un grande, como lo hace siempre. Biel consigue que entiendas que el amor que Eisenheim/Norton siente por Sophie va mucho más allá de su belleza física o de intereses meramente mundanos y materiales. A ver si en España aprendemos que puede haber escenas de cama tiernas y que lleguen al espectador y que además tienen lógica en la trama.
Luego tenemos a Rufus Sewell haciendo su papel habitual de tipo insoportable y pagado de si mismo y, se le da muy bien aquí también. No puedo dejar de mencionar a Paul Giamatti, uno de esos actores que a mi, personalmente, me encantan y que seguro que con sus capacidades y un físico diferente habría llegado mucho más alto en la industria. Aquí será ese hombre que se debate entre hacer lo que debe o lo correcto y también da la talla sobradamente.
Como en casi todas estas cintas con cierta clase, la caracterización y el trabajo de vestuario y producción recreando la época es notable y la música te irá calando poco a poco, acompañándote sin ser lo más destacable de la película pero consiguiendo que el conjunto sea notable.
Algo más ligera que el film de Nolan, "El ilusionista" gustará a quienes admiren a Norton y a ese cine que huye de grandilocuencias y de efectos especiales de relumbrón, aunque si que los hay para darle ese toque casi onírico que es patente en varios momentos del metraje.
Nota: 7,5

2 comentarios:

  1. ¡Ohhhh, del amor y sus imposibles! Qué perra es la vida que en ocasiones pone trabas al amor. Pero en esta maravillosa historia, sí porque a mí me lo ha parecido, maravillosa, el amor sale triunfante, porque es amor de verdad del que sobrevive y pervive al paso de los años. Vaya ya me salió la vena romántica.
    La cuestión es que disfruté mucho con la película, con la música, con la época en la que se desarrolla la historia, con la dulzura de Jessica Biel y con una preciosa escena de amor.
    Tu crítica es como siempre maravillosa y disfruto muchísimo compartiendo la pasión por el cine contigo.

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    1. Hola preciosa.
      Creo que esta película sufrió la injusta comparación con "El truco final" y por eso se la ha tenido menos en cuenta, pero creo que es muy diferente y muy disfrutable y que lo único que de verdad tienen en común es el trasfondo de la magia. Aquí los "prestigios" no importan porque es indiferente saber cómo hace el personaje de Norton sus trucos ni se trata de ser el mejor mago habido y por haber, aquí se trata de amor.

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