lunes, 31 de marzo de 2014

El Soldado De Invierno, más frío de lo esperado.

La verdad es que soy de los que acude al cine con mucha ilusión cada vez que se estrena una nueva película de Súper Héroes, al menos desde que se empezaron a hacer productos de calidad con las primeras de X-Men.
Llegué esta mañana al cine con el run run de haber leído en redes sociales, tanto a conocidos como a desconocidos, que la segunda entrega de El Capitán América se había convertido en la mejor película de Marvel por encima de Los Vengadores.
El hype siempre es malo, tanto el propio, como el que recibes de los que te rodean, porque luego el resultado final casi nunca está a la altura de tus expectativas. Y así ha sido con esta nueva cinta de la factoría Marvel.
En mi opinión supera a su predecesora en las escenas de acción, donde nos brindan mucho más del Capi y su uso del escudo, que yo eché en falta en la primera película. A esto ayuda mucho el némesis del héroe, ese Soldado de Invierno que forma parte del título.
Los actores creo que están más que dignos en sus papeles, sobre todo Samuel L. Jackson (especial atención a su escena de acción, una de las mejores y con más guasa del film), aunque a Chris Evans le sigue faltando carisma en los tramos en que se necesita más de sus capacidades como actor que de su físico.
La trama no tiene nada novedoso, aunque si hay que reconocer que en las películas del Capi, se trata de ir algo más allá que la simple lucha entre el bien y el mal típica de estas producciones. Traiciones, conspiraciones, un país que pierde sus señas de identidad... Le da algo más de chicha y casa mucho con la personalidad de Steve Rogers.
 
 
Quizá ese enfoque más serio es lo que haga que a los films de este personaje le falte ese punto de diversión que si encontramos en Iron-Man, Spiderman o la más reciente Los Vengadores. Hay humor y algún que otro chascarrillo, pero por momentos tuve la misma sensación que con la anterior entrega, a veces falta ritmo y llegas a aburrirte.
Sé que pocos coincidirán conmigo, pero el personaje de Falcon me aporta muy poco... si, tiene algunas escenas de acción resultonas pero creo que si no hubiera estado en la película no habría pasado nada.
Resumiendo, creo que está entre lo bueno que ha dado la factoría Marvel en lo que a cine se refiere, pero que queda en mi opinión por debajo de la primera. Pienso que no se termina de explotar al personaje en todo su potencial y que quizá en lugar de añadidos en forma de personajes que al final aportan poco o nada, se deberían centrar en trabajar más el carisma del Capi.
 
Nota: 6,5

Canción de cuna para un cadáver (Hush... hush, sweet Charlotte)


En "El Club del Cinéfilo" se decidió que se harían dos críticas comunitarias, una de película de estreno, escogida por votación, y otra de cine no de estreno, que iría eligiendo cada uno de los miembros del club según el orden de llegada al mismo.
En esta ocasión, me toca hablaros de un película de cine clásico, del que soy un gran desconocedor. Se trata de Canción de cuna para un cadáver.
Nos encontraremos con un inicio muy directo que nos lleva al despacho del padre de Charlotte, donde este mantiene una acalorada conversación con el amante de su hija, hombre casado para más inri.
A partir de ahí tenemos uno de los mejores ejercicios de cine de terror que he visto en mucho tiempo, aunque la película en si no se limite a dicho género; se trata de una sucesión de escenas que terminan con un asesinato que marcará tanto al personaje de Bette Davis como a la película en si misma. La crudeza de las imágenes con un gore inesperado sorprenden sobremanera.
Ya con una Charlotte anciana, viviremos su lucha, su férrea negativa a abandonar su casa, la cual le ha sido expropiada para construir un puente en la autovía.
Su locura, la que todos sus vecinos creen ver, se desdibuja en numerosos momentos, sobre todo hasta la llegada de su prima, personaje ambivalente, del cual no aciertas a desentrañar sus intenciones hasta que avanza la trama.
En toda esta panoplia de locura, gritos y sobreactuaciones esporádicas, Robert Aldrich demuestra una gran maestría en la creación de tensión, tanto dentro como fuera de la mansión, aunque es en esta donde Charlotte, a camino entre la realidad y lo puramente onírico, nos brindará las mejores escenas, dignas de estudio aun a día de hoy para muchos directores que hacen terror.
Tiene un final de esos que disfrutas enormemente si has empatizado con el personaje y que es inmejorable con la nana de fondo que vuelve a tener el protagonismo debido.
He de decir, como colofón a la crítica, que es una película que me ha gustado. Tiene momentos sublimes, pero también es un cine lento, de digerir poco a poco y que a muchos puede aburrir. A mi me ha estropeado un poco la experiencia la sobreactuación del trío de féminas sobre todo, cuyas caras en determinadas escenas me parecían poco o nada creíbles. Pese a todo es una gran película y que nos muestra una vez más, de donde vienen muchos de los recursos que disfrutamos hoy en el séptimo arte.

Nota: 7

Aquí dejo las críticas ya publicadas por otros amigos del club:
Crítica de Canción de cuna para un cadáver de "La niña gorda de Ohio"
Critica de Canción de cuna para un cadáver de "El Peliculista".
Crítica de Canción de cuna para un cadáver de "Cine de Patio"
Crítica de Canción de cuna para un cadáver de "Raven Heart"
Crítica de Canción de cuna para un cadáver de "Cinéfilo Obseso"
Crítica de Canción de cuna para un cadáver de "Sanitarium of Culture"

domingo, 30 de marzo de 2014

Juan de los muertos. Zombis a la cubana.

Tras mucho tiempo grabada en mi decodificador, el viernes me decidí a ver "Juan de los muertos", una película de zombis rodada en La Habana.
Aquí no se pierde el tiempo en explicar de dónde ha venido la infección, aunque en el film, las autoridades achacan los primeros brotes a ataques de disidentes manejados por el imperialismo yanqui.
El mayor pero que le pongo al inicio de esta cinta es que entre el acento cubano y la música de la banda sonora, que estaba más alta de lo debido, me costaba entender todo lo que decían.
Una vez superado ese escollo, nos encontramos con una comedia en la línea de Zombies Party, con una buena sucesión de gags y unos efectos especiales de Serie B que no desmerecen para nada a otras producciones del estilo.
La diferencia con el argumento de otras películas de zombis es que Juan, el protagonista, y un grupo de amigos/vecinos con poco escrúpulos crean una "empresa", que es la que da nombre a la película y a la que si llamas, te contestarán con esta frase: "Juan de los muertos, matamos a sus seres queridos".
Tanto Juan como la panda de freaks que le acompañan (su fiel amigo del alma enfundado en un traje de buceo varias tallas más pequeñas y los hijos de ambos, un cachas más grande que The Rock pero que se desmaya al ver la sangre y un travesti) son un auténtico desastre y la resolución de la mayoría de trabajos que les encargan terminarán de manera hilarante.

 
Una vez acabada esa fase nos encontramos ante la típica historia de supervivencia y escape del género, con los típicos momentos de tensión ocasionados por las hordas de muertos vivientes.
En la parte final nos encontraremos con algunas sorpresas (mención especial al vehículo que usan para escapar de la isla) y descubriremos ciertas cosas de algunos personajes que nos dejarán con cara de WTF, al menos unos segundos.
Si os queréis reír y os gustan los zombis, debéis ver esta película. Parafraseando la letra de Orishas en "A lo cubano":
A lo cubano
Botella´e ron tabaco habano
Zombis por doquier
 
Nota: 7


sábado, 29 de marzo de 2014

El Gran Hotel Budapest





Ayer tuve la fortuna de asistir al cine a ver lo nuevo de Wes Anderson, “El Gran Hotel Budapest”. De este director solo he visionado “Moonrise Kingdom”, además de la ya mencionada, y ambas me parecen películas notables, aunque la dirección de Anderson es un tanto atípica, pese a lo cual, todo acaba encajando como debe.

Al igual que otros films de este cineasta, el reparto es coral y veremos desfilar por pantalla a decenas de actores y actrices muy conocidos. Sin embargo, voy a destacar a quienes, en mi opinión, le dan personalidad a esta cinta.

Sin duda Ralph Fiennes está sublime y nos brinda una de sus mejores actuaciones, con esa flema y ese saber estar del que dota a su personaje, que por otro lado es un mujeriego (con unos gustos muy peculiares) y un caradura redomado. Su pareja de baile es un debutante Tony Revolori, que participa muy bien de la mayoría de los gags en que ambos actores coinciden.

Me ha encantado también Jeff Goldblum en su papel de abogado y la mayoría de sus intervenciones tienen algún momento hilarante pese a la seriedad del personaje. Hacía tiempo que tenía ganas de verle actuando de verdad (no había visto nada suyo en mucho tiempo) y en “El Gran Hotel Budapest” no podrían haber escogido a nadie mejor que él para encarnar al albacea testamentario de Madame D. encarnada por Tilda Swinton.

Para terminar, otra pareja con cierto protagonismo, y cuyas actuaciones me han dejado plenamente satisfecho ha sido la formada por Adrien Brody y Willem Dafoe. El primero, el despechado y avaricioso hijo de Madame D. y el segundo, la mano ejecutora de este cuando empieza la persecución que ocupa gran parte de la trama.

En aspectos técnicos como fotografía, vestuario y la elección y gestión de las localizaciones la película me parece que roza el sobresaliente.

Las diferentes tonalidades de colores nos transportan a la perfección de un escenario a otro, tanto del antiguo hotel, al reformado, que vemos durante las conversaciones entre los personajes de Jude Law y F. Murray Abraham; como a lugares fuera del ostentoso edificio como son la prisión o el pueblo.

Antes de acabar no quiero olvidarme de la exquisita banda sonora a cargo de Alexandre Desplat, que da en la diana con cada nota en cada momento de la cinta, ya sean momentos de comedia, tensión o incluso de cierto terror, cerca ya del final.

Si Anderson os gusta, es indudable que debéis ver esta película, porque tiene todo lo bueno de este director. Cierto es que su manera de hacer cine no es quizá para el público general, pero si queréis disfrutar de algo más de hora y media de comedia absurda de calidad, esta es vuestra película.
Aquí os dejo las críticas de otros amigos del club:

Crítica de "El Gran Hotel Budapest" de Cine de Patio.
Crítica de "El Gran Hotel Budapest" de Raven Heart
Crítica de "El Gran Hotel Budapest" en Ocio en pocas palabras
Crítica de "El Gran Hotel Budapest" de Ivan Rúmar
Crítica de "El Gran Hotel Budapest" de Cinéfilo Obseso.
Crítica de "El Gran Hotel Budapest" de Calle Baker
Crítica de "El Gran Hotel Budapest" de Sanitarium of Culture

viernes, 28 de marzo de 2014

Reseña de Sé que estás ahí de Irene Comendador.


El libro del que vengo a hablaros hoy, es una antología de relatos que por su temática, difícilmente encontréis más reseñas sobre publicaciones de este tipo en el Blog.

La literatura erótica nunca me ha atraído especialmente, e incluso, las escenas subiditas de tono de muchas novelas me tienden a aburrir.

Pero he aquí, que en una presentación a la que asistí, una de las autoras era Irene Comendador, y tuve la oportunidad de cruzar unas pocas palabras con ella y aprender acerca de su manera de escribir y de afrontar los proyectos (en concreto ella acababa de participar en una antología de relatos de zombis), y me gustó mucho la pasión y la sencillez con las que hablaba de su trabajo como escritora.

Por ello me decidí a leer algo que fuera solo suyo y resultó que las fuentes consultadas me dijeron que era una muy buena escritora de relatos eróticos, por lo cual me decidí a probar con este Sé que estas ahí.

En las reseñas de antologías trato de analizarlas relato a relato, pero la extensión de los que integran esta obra de Irene, me hacen olvidar esa idea y transmitiros la sensación general que, como hombre (esta literatura está o se considera que está dirigida a las mujeres) y persona muy ajena al género me transmitió la lectura.

El inicio me dejó bastante frío porque, supongo, me esperaba más chicha pese a lo corto del relato. No es que sea malo, pero no hace justicia a la mayoría de lo que encontraremos después.

El gran mérito de Irene es que no se recrea una y otra vez en los mismos clichés, aunque haberlos hailos a lo largo de la antología. Ella da un paso más allá y mezcla desde lo sobrenatural hasta historias de una ternura absoluta que no solo te hacen subir los calores y los colores, sino que, si habéis tenido una relación de pareja plena, aunque haya sido solo por un tiempo, os sentiréis identificados con muchas de las situaciones y de los personajes.

Leyendo este libro sientes la pasión, el deseo, la lujuria que impregnan sus páginas.

Ahora vienen las cositas que no me han terminado de cuadrar, hay micro relatos a los que no les he terminado de encontrar sentido y que me sobraban totalmente, en esa especie de interludios que encontrábamos a lo largo de la lectura.

Las imágenes o ilustraciones pues... no son malas pero a mi me dicen más bien poco (quizá a día de hoy donde en la red, la tv y el cine vemos cacha por todos lados insensibiliza un poco en ese aspecto); despierta muchas más sensaciones en mi la prosa de la autora que observar las ilustraciones.

El mayor tirón de orejas va para la editorial, porque, pese a ser mentira una opinión de amazon, según la cual, la maquetación de la versión para kindle hace ilegible la novela, si es verdad que tiene fallos que se deberían revisar y corregir. Los usuarios pagamos por un producto cien por cien acabado y en las mejores condiciones así que, editorial Seleer, a ponerse las pilas.

Se trata Sé que estás ahí de un libro al que, optando siempre por su versión kindle y más barata si no es vuestro género, deberías dar una oportunidad. Es cortito, Irene escribe muy bien y sabe hacerte sentir como pocas.

jueves, 27 de marzo de 2014

Sharknado. It's raining sharks, hallelujah.


La crítica inaugural de este blog corresponde a la rareza de Syfy, Sharknado.
Se trata de una de esas denominadas “trash movies” y eso es, basura... pero basura de la buena.
Tiene un inicio incluso serio, donde ya vemos que las frases lapidarias van a ser el pan nuestro de cada pocos minutos con la tremenda afirmación del capitán del barco acerca de que nosotros no deberíamos temer a los tiburones, sino que ellos deberían temernos a nosotros.
A partir de ahí no encontramos con tiburones que degluten a los, por otro lado, prescindibles personajes, como si de una serpiente se tratara, o escualos que saltan como si de peces voladores se tratara para despedazar a víctimas incautas.
 
Fallos de racord, tantos, que seguramente muchos son hechos a propósito; ataques de tiburones (animales capaces de arrancar una pierna de una dentellada) que no dejan más que unas pocas marcas que se solucionan con vendajes de andar por casa; situaciones inverosímiles a la vez que hilarantes, eso y mucho más es Sharknado.
Un protagonista más carismático que Snake, de la saga Metal Gear, y unos secundarios más planos que una tabla de planchar (algunas chavalas están bien dotadas aunque eso es otra cosa y está totalmente desaprovechado) nos conducen a través de las calles de Los Ángeles, en busca de la familia del buenazo de Fin Shepard, con una escena con más tensión que la ropa interior de Falete; si, me refiero al rescate del autobús escolar.
Por si ello fuera poco, la trama nos lleva sin descanso de sobresalto en sobresalto, con escualos digitales que ya quisiera Pacific Rim, que matan y mueren de infinidad de maneras moviéndose por la urbe gracias a la crecida del mar o a los tornados que les transportan tierra adentro.
La parte final de esta tv movie es un orgasmo de épica con tiro al tiburón, bombas caseras para parar las fuerzas de la naturaleza y las motosierras, oh yeah, como máximas protagonistas, con una de las escenas más WTF de la historia de la televisión, cuya destripante imagen podéis ver bajo estas líneas.
 
 
Y ahora, para terminar y fuera de programa, la genial videocrítica en tres actos de "El crítico de cine" que esta vez tenía tanta basura para sacar que casi no termina:



Nota: 6

miércoles, 26 de marzo de 2014

El Motel Purgatorio abre sus puertas.


Creo que lo suyo es hacer una entrada de presentación de lo que vais a encontrar en este blog y de la persona, si se me puede llamar así, que se encuentra tras este proyecto.


En este “Motel” vais a encontrar inicialmente, y sobre todo, mi opinión sobre cine y libros. Mis gustos son muy variados, aunque me decanto por terror, acción y ciencia ficción en lo que a cine se refiere, y a fantasía y terror en cuanto a lecturas de cabecera.


Vamos, que vais a poder encontrar de todo un poco.


Espero acabar siendo uno de esos sitios que visitéis para saber si vale la pena o no ver tal o cual película, o si un libro es digno de dejarse los cuartos en él. Siempre desde la sinceridad y tratando de ser ameno. Quizá simplemente os apetezca ver si vuestra opinión coincide con la mía, porque está bien contrastar y debatir si llegara el caso.


Blogger no es mi plataforma habitual, así que es probable que en las primeras semanas de vida del blog os encontréis con muchos cambios, con cosas que no cuadran , pero todos los consejos y opiniones al respecto serán bienvenidas y tenidas en cuenta.


Por diferenciarme un poco, además de las categorías a la derecha de la página (si consigo meter eso a camino), las críticas de cine y las reseñas de libros, se irán ordenando en dos habitaciones, la 237 y la 221B (inspirada en la dirección de la ficticia vivienda de Sherlock) respectivamente.


Espero hacerme un pequeño hueco en la vorágine de la red y que disfrutéis de lo que buenamente vaya colgando, tanto como lo haré yo escribiéndolo.