viernes, 14 de noviembre de 2014

El Topo. De sastres, soldados y espías.

Cumpliendo, vergonzosamente tarde, pero de manera legal, la vi en TCM, con una de las críticas de El Club del Cinéfilo hoy vengo a hablaros de "El topo" una película más fácil de entender de lo que parece pero excesivamente lenta si eres más de Bond o de Bourne.
Hablamos de espionaje de ese que huye de tiroteos, aunque algún disparo hay, y de escenas de acción inverosímil, como mucho alguna carrerita se darán nuestros protagonistas, y apuesta por un ritmo tan pausado que por momentos es contemplativo. Seguro que este aspecto es acorde con el espíritu de la obra literaria de John le Carré en la que se basa y que no he tenido el placer de leer, así que no puedo valorar la adaptación.
En realidad el tema no es el espionaje en sí mismo, sino la sospecha de que, entre los más altos cargos de los servicios de inteligencia de Reino Unido en los setenta hay alguien que juega a dos bandas, un agente doble que pone en peligro las vidas de todos los agentes en el campo, por no hablar de la seguridad del propio país.
Además de la dirección de Tomas Alfredson que aquí me ha convenido más que en "Déjame entrar" se une uno de los repartos, y por tanto trabajo de casting, más acertado que he visto en mucho tiempo. Si hablamos de minutos en pantalla, y casi diría que de interpretaciones, los más destacados son Gary Oldman, encargado principal de la investigación en busca del topo, y Tom Hardy. Me gustó también Cumberbatch, solvente y creíble como siempre y con una de las pocas escenas con auténtica intensidad. Colin Firth me encanta, así que difícilmente me deja insatisfecho y aquí no ha sido el caso.
Quizá sea de los pocos que diga esto pero me encantó la subtrama de Mark Strong y el desarrollo de su personaje, que en determinados momentos nos aleja un poco del oscuro mundo de espías para mostrarnos una cara más amable.
Como es evidente, tratan de hacer que todos y cada uno de los investigados aparezcan como posibles culpables y, aunque pueda parecerlo, no es tan fácil perderse en esta historia, aunque si es difícil imaginar quién es finalmente el traidor. Al menos a mi me sorprendió.
Esta es una manera de hacer cine que no es para cualquier tipo de amante del séptimo arte. Por momentos puede parece incluso que asistimos más a una representación teatral que a una película propiamente dicha y la tensión aquí no tiene nada de adrenalínica, no te pone nervioso si el héroe alcanzará al malo de turno corriendo tras él, sino la posibilidad de que pillen o no a ese personaje que de repente se ve obligado a obtener información de maneras poco ortodoxas. 
Si quieres buen cine de espías al estilo de lo que puedes ver actualmente en "The americans", serie que también me gusta mucho, con un reparto de lujo y no le tienes miedo a una cinta que te haga pensar un poco, tampoco demasiado, solo hay que estar atento, "El topo" es una gran opción. Amantes del cine de pulso tembloroso abstenerse.
Nota: 7

2 comentarios:

  1. He de poner por delante que no soy mucho de cine de espías y, como bien mencionas al principio, me van más del estilo Bourne o Bond, aunque me encantó La Vida de los Otros.
    A mi no me entusiasmó El Topo, me resultó muy lenta, incluso un poquitín aburrida, a pesar de su excelente reparto y su buena factura técnica a todos los niveles.

    @Ociopalabras

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    1. A mi curiosamente este tipo de cine si que me suele gustar, según el género. En thriller especialmente; no para todos los días claro, pero si de vez en cuando.

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