miércoles, 13 de agosto de 2014

V de Vendetta. Los ideales son a prueba de balas.

Con "V" de Vendetta me sucede como con muchas otras adaptaciones de cómics o libros, que he de juzgar la película sin haber disfrutado del formato original, cosa a la que en cuanto la economía me lo permita pondré remedio.
Que un actor que no se quita la máscara en ningún momento de su actuación consiga transmitir lo que transmite Hugo Weaving dice muchísimo de sus dotes para la interpretación. Sus movimientos de cabeza, su manera de mirar a la cámara, cómo se mueve mientras se deja llevar por la lírica del guión me parecen sublimes.
Porque la grandeza de este film no está en las geniales escenas de acción épicas y espectaculares, con un "V" que se mueve como pez en el agua con sus cuchillos, sino que proviene de las frases que nos brindan los dos personajes principales, pero sobre todo "V".
"El pueblo no debería temer a sus gobernantes, los gobernantes deberían temer al pueblo".
Y hablando de los protagonistas, tenemos a una bellísima Natalie Portman acompañando a Weaving y mostrando que sabe moverse con facilidad por diferentes registros. Increíble la evolución de esta chica que a día de hoy es una razón para acudir a una sala de cine por el simple hecho de verla en pantalla.
El resto del reparto me parece un gran acierto, en especial Stephen Fry, un actor que es una de mis debilidades desde que lo conocí en la serie Bones. Me parece un secundario de súper lujo y que siempre está a la altura y transmite esa elegancia y flema británica pero sin resultar cargante por ello; genial, simplemente genial.
James McTeigue consigue un nivel en la dirección que no ha logrado en sus siguientes películas, aunque "El enigma del cuervo" me pareció interesante, lo cual resulta sorprendente siendo en aquel 2006 un director novel. No en vano fue nominado a director más prometedor por la Asociación de Críticos de Chicago.
Gran estética, grandes dosis de acción muy bien rodada, aun más grande la lírica de los diálogos y los monólogos de "V" y Evey Hammond y un ritmo que no decae pese a los momentos "Shakespirianos". El problema para alguna gente puede ser precisamente esa sensación de que están viendo una obra de teatro en determinados momentos, pero pienso que eso se ve compensado por la fina ironía de las intervenciones de "V".
Como muestra, termino con la presentación que "V" hace de su propia persona:
"Pero en esta noche tan prometedora permíteme que en lugar del banal sobrenombre sugiera el carácter de esta dramatis persona.
¡Voilà!. A primera vista un humilde veterano de vodevil en el papel de víctima y villano por vicisitudes del destino, este “visage” ya no más velo de vanidad es un vestigio de la vox populi ahora vacua, desvanecida. Sin embargo esta valerosa visión de una extinta vejación se siente revivida y ha hecho voto de vencer el vil veneno de estas víboras en avanzada que vela por los violentos viciosos y por la violación de la voluntad. El único veredicto es venganza, vendetta, como voto, y no en vano, pues la valía y veracidad de ésta un día vindicará al vigilante y al virtuoso. La verdad, esta vichyssoise de verborrea se está volviendo muy verbosa. Así que solo añadiré que es un verdadero placer conocerte y que puedes llamarme V".
 
Nota: 8

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